ORACIÓN
Ayúdame a conocer el poder mágico y
reparador del sueño.
Enséñame el arte de tomar pequeños
descansos: reducir mi ritmo para contemplar una flor, charlar con un amigo,
acariciar a un niño, leer un poema, oír una música preferida.
Calma mi paso, Señor, para que yo pueda
percibir en medio de la incesante labor cotidiana de los ruidos, luchas,
alegrías, cansancios o desalientos Tu presencia constante en mi corazón. Calma
mi paso, Señor, para que yo pueda entonar el cántico de la esperanza, sonreír para
mi prójimo y callarme para escuchar Tu voz.
Calma mi paso, Señor, e inspírame a
enterrar mis raíces en el suelo de los valores duraderos de la vida, para que
yo pueda crecer hasta las estrellas de mi destino mayor.
¡Gracias, Señor, por el día de hoy, por
la familia que me diste, mi trabajo y, sobretodo, por Tu presencia en mi
vida.
Por no abandonarme jamás! Por estar siempre a mi
lado y al lado de los que amo!
Bendice Señor alma mía!
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